Llamadme loco por querer deslizarme por su cabellera, no por diversión, sino para vivir una vez más con emoción. Llamadme loco por querer ser césped, no para estar a sus pies, sino para ser sus ojos verdes. Llamadme loco por querer ser oro y diamantes, no para brillar como ella, sino para ensortijarme y colgarme en sus orejas. Llamadme loco por querer ser viento, no para despeinarla, sino para que me respire y ser su aliento. Llamadme loco por querer ser infierno, no por los pecados y no por calentarla, sino para ser sus labios rojos.
Llamadme loco, porque me lo volví, no porque ella me hiciese caso, sino porque no encontraba más carne en su cuello para oler, besar, morder, tocar, vivir. Llamadme loco, porque me lo volví, no porque ella estuvo a mi lado, sino porque cuando me estaba cayendo me dio sus manos, para coger, apretar, besar, acariciar, tocar, vivir. Llamadme loco porque encontré donde acunarme.
Llamadme loco por querer ser cielo, no para cubrirla, ni verla desde arriba, sino para que vuele conmigo, para poder ser azul y ser ese vestido, enredarme en su cuerpo y no desprenderme hasta que se pase el verano. Entonces llamadme loco por querer ser quien soy para poder ser abrazo.
Wow! Que bello!
ResponderEliminar(¿Me LO volví?)
anónimo haga el favor de identificarse, que aquí todos somos cotillas. R7
ResponderEliminareres el puto amo...!
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