martes, 13 de enero de 2015

Otro día, misma historia.

     Era un hombre fornido, ancho de espaldas, grande y fuerte. El pelo ralo, no se sabe muy bien si castaño o gris. Los ojos hundidos, tristeza, cansancio tal vez. Un rostro curtido, duro, con las marcas de una vida no muy fácil cruzándole la cara, pero a la vez un gesto bonachón, con la punta de la nariz roja por el frío de enero. Los labios apretados y finos, ya ni se acuerdan de lo que era curvarse en una sonrisa. Esta cara con ese gran cuerpo tenía nuestro protagonista,de nombre sin identificar, pero seguro que común, como José, Juan o Daniel. Mientras esperaba al metro se miró las manos. Los callos y ampollas habían desaparecido con el tiempo, igual que las manchas de grasa de su antiguo mono azul, que se quedó en el taller cuando tuvo que cerrar por la crisis, siempre la crisis. Puede que no tuviera estudios, pero sí era un tipo listo y trabajador, y lo único que quería era sacar a su familia adelante. Por eso, si era capaz de cambiar ruedas, baterías, de arreglar motores y todas esas cosas, también era capaz de hacer otros trabajos, más o menos vergonzosos con tal de conseguir algunas monedas.

     Cuando llegó el metro, vio como unos músicos sudamericanos se cambiaban de vagón, muy sonrientes después de haber conseguido... ¿cuánto? ¿tres euros? ¿cuatro?. La poca esperanza que le quedaba se escapó por el bolsillo roto. Pero aún así cogió aire y entró en el vagón...

     -Buenos días, perdonen las molestias, soy un padre de familia que se ha quedado sin trabajo y únicamente pido lo que con su buena voluntad puedan darme. Es triste pedir, pero no me avergüenzo, pues peor sería robar. Muchas gracias y perdonen otra vez por las molestias.

     Alguno de los viajeros pensarían que era una lástima, y les daría pena de verdad, pero ninguno hizo gesto o movimiento alguno para sacar unos céntimos. Y los que lo suelen hacer, acababan de dar el cambio del tabaco a los alegres músicos. Parece que no era el día de José, o Juan, o Daniel. Bueno, no era el día, ni el mes, ni el año.


1 comentario:

  1. -"tengo la pierna mal por un accidente laboral y necesito dinero para comer"
    - 3 huesitos un euro 1 cincuenta céntimos
    - no tengo dedos y no puedo trabajar
    - los músicos de tu historia
    ...
    Metro de Madrid

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