Quédate,
ya que vienes despeiná
por encontrarte la tormenta y el mar,
tú, que eres arte y nada más.
Quédate,
ya que tienes a la luna
por enamorarla entre tanto cubo de basura,
tú, que eres tu piel y tu dulzura.
Tápate,
ya que puedo leer tu cuerpo
por enseñarme el lenguaje de los ciegos,
tú, que eres infierno y eres hielo.
Tápate,
ya que han cosido este cielo morado
por saber que entre tanta tela hay un mundo debajo,
tú, que eres religión y eres el diablo.
Tú, ven y...
Enséñame una canción que no hable de ti
y dejaré de creer en la música.
Dime otra persona que haya estado aquí
y dejaré de creer que eres la única.
Quédate,
ya que has hecho el camino
por querer prender las brasas frotando dos destinos,
tú, que eres alma libre y cuerpo mío.
Quédate,
ya que han salido las estrellas
por hacer de esta noche más pintura y menos poemas,
tú, que eres verso y eres letras.
Hasta el amanecer,
ya que quiero desayunarte
por si acaso no te he comido ya bastante,
tú, que eres mil sabores y lo sabes.
Hasta el amanecer,
ya que hoy no saldrá el sol
por no hacerte sombra entre tanto corazón,
tú, que eres diosa y eres religión.

Menos mal que sea la hora que sea, es mejor si se leen cosas como esta, óptimo
ResponderEliminarMe ha encantado.... A veces no se necesita mucha doblez para hacer sentir con palabras... Y qué suerte leerte.
ResponderEliminar