¿Dónde fueron los poetas?
lunes, 6 de abril de 2026
Phlebotinum (o algo que me haga escribir, que ya no sale desde que se murió el Robe)
domingo, 2 de noviembre de 2025
Asomares
Dejé de buscarte en los lugares que dejamos atrás,
y podría prometer que irá a mejor, pero soy lo peor.
Si ya estuve en el cielo y fui tormenta y huracán,
cómo se atrevería el sol a salir si ya no somos dos.
Me he convertido en lo que menos esperaba,
soy una persona sin esperanza.
He dormido en nuestras violencias y en nuestras ternuras,
soy lo que queda cuando la noche se queda muda.
Y solo espero que te asomares a la ventana
que vengo cargado de lirios amarillos,
que ya no soporto un silencio contigo
pero que sepas que mi bandera siguen siendo tus miradas.
Dejé de buscarte en la blancura del papel
y podría dejar jurado que los recuerdos vienen de la mano
con lo que nunca se dijo y que nunca hicimos bien,
tus canciones siguen sonando y yo pensaba que me estabas llamando.
Peleo con uñas y dientes para mantener tu recuerdo
contra una batalla que sé que ganará el tiempo.
Tengo una habitación vacía con un reloj para darte tiempo y
espacio,
me he cosido la boca porque ya no te gustaban mis labios…
Y solo espero tus asomares a la ventana
que vengo cargado de lirios amarillos,
que paso por ahí todas las mañanas solo siguiendo el mapa
porque a veces, desde hace meses, me encuentro perdido.
Que te asomares para ver cómo me han roto las olas
de los mares que salen de mí si recuerdo cómo me tocas,
por si te pones blandita, por si pasas dos veces por el
corazón
y encuentras sentido a la ruina o ya te ríes en una tragedia y su dolor.
Dejé de buscarte en el abismo donde juego tranquilo
agitando los huesos, tarareando la canción del viento
que necesitan los árboles para susurrar como yo te necesito
para escribirte lento, para ponerle pausas al miedo.
Y solo espero tus asomares en la ventana
para que veas cómo llueve en noviembre,
que están prohibidas las cosas alegres
desde que la dejas cerrada.
jueves, 11 de septiembre de 2025
Las chavalitas
Ya se ha pasado el verano y estoy con el cuarto libro, que aún no tiene nombre, pero este poema estará en él, así vais viendo el estilo que va a tener (por fin algo sencillito).
Si me mirase esa rubia sería un huracán
y el abismo donde jugar tranquilo entre la bruma.
Y no sabría qué decir que sonase bonito,
me gustaría escribir que siempre estaré contigo.
Si me mirase esa morena sería un tornado,
la ceniza del bosque quemado donde beber la niebla.
Y no sabría de qué hablar que fuese interesante,
te querría contar que ya no somos los de antes.
Volarán las balas, vibrarán los besos,
bailaremos en el museo donde has hecho tu casa
porque eres el arte que se escapa de la ruina,
el estribillo es la verdad y las otras son mentira.
Si me mirase otra chavalita sería una tormenta,
el sol para una estrella que en primavera rompe una esquina.
Y no sabría que decir al chico que un día conozcas;
oye, cuídala por mí, que nunca supe a qué sabe su boca.
Si me mirase una chica ojalá que fueses tú de lejos,
que me falta más vida para no tenerte tanto miedo
y me gustaría decirte que últimamente he pensado en ti,
para qué mentirte, ya ni siquiera escribo sobre mí…
Y volarán las balas, vibrarán los besos,
bailaremos en el museo donde has hecho tu casa
porque eres el arte que se escapa de la ruina,
que tú eres de verdad y las otras son mentira.
sábado, 16 de agosto de 2025
Ser más (2023)
Seremos, si quieres, un discurso de feria,
la lágrima de un poeta y los farolillos del Trastévere.
El mejor argumento contra la soledad,
el lenguaje de los ciegos y la voz de quien no puede cantar.
Un cuchillo lejos de las venas y un sol desvestido
porque seremos un trozo de tela que vuela entre gemidos.
Seremos, si quieres, un viaje en tren sin destino,
ese abrazo que mata al frío de los inviernos que vienen.
Las buenas razones de una mesa para dos,
la lluvia para los caracoles y las plantas en el balcón.
El veneno encerrado y mil vueltas en la cama
porque seremos un beso desvelado con sabor a vino y granada.
Seremos, si quieres, las raíces bebiendo del mar,
pero estoy aprendiendo a volar lejos de todo lo que duele.
La fiebre del enfermo y la droga para los adictos,
tu piel para mis dedos y mi frente para tu ombligo.
Una cárcel sin barrotes y el rayo en mitad de la nada,
lo más recio del bosque y mil puñados de albahaca.
Seremos, si quieres, los pasos de los perdidos,
para eso hemos nacido y para eso están los atardeceres.
Las mariposas que te ven y revolotean en las tripas
de quienes aman joder y ven hasta las guerras bonitas.
Una caricia sobre tu espalda y un mordisco en el cuello,
los tequieros en la garganta azarados porque tenemos miedo.
Seremos, si quieres, las palabras esperando a ser escritas,
si salen será por tu risa y dirán “amor” violentamente.
Una cita a ciegas con la luna y un postre de medianoche,
el reguero que dejemos de espuma y las luces del norte.
Una mañana de arrepentimiento por mil noches de soledad,
el sudor que una nuestros cuerpos y un amanecer contra el cristal.
Seremos, si quieres, las manos aflojando nudos
de lo prohibido en este mundo que cuando lo pisas florece.
Las paladas que cavarán una fosa y el entierro del
desamparo,
la forma de tu mirar, furiosa, al ver que se va todo de las
manos.
El tiempo que se resbala entre los colores de tu pared,
un roce entre nuestras pestañas porque soñé que estaba bien.
Seremos, si quieres, un galope sombrío por el valle,
los dueños de lo que falle por intentarlo hasta la muerte.
La carcajada que da alas y la sangre en las mejillas
de quien te bese la cara y viva del aliento cuando suspiras.
Seremos la envidia de los amantes, una zalema con un
cuchillo de cocina,
el arrumaco que nace en los portales y que muere en una cama
fría.
Unas piernas entrelazadas y un odio insano al darme cuenta
de que yo no soy nada y solo seremos, si quieres, un montón
de letras.
martes, 1 de julio de 2025
Como en la canción de Los Piratas
He puesto un dedo en cada fase de la luna
para que no acabe la noche, y eso que no has venido.
Fumaban los tigres cuando te imaginé desnuda;
me la suda mi nombre si tú no me llamas ni sabes que existo.
Me he curado de todos los malos recuerdos,
de las ruinas y los cortes, de no soportar un silencio
contigo.
Tal vez somos las personas, pero no el momento,
pero me pierdo mi nombre si tú no me llamas ni sabes que existo.
Haces fácil lo sagrado, pero me doy cuenta
de que no duermes a mi lado y el viento se lleva
la tranquilidad que da saber que también
te elegiría mañana una y otra vez.
He pintado las cosas que están mal,
como no gustarte o no ver un mar tranquilo.
Como no gustarte o, simplemente, no vernos más,
y ver tu pelo que parte la noche con su mudo y solitario ruido.
Me he imaginado cada paraje desabrigado de tu cuerpo
en una sábana de nieve para calentarte con la lengua de los
ciegos.
Tal vez seamos las personas, pero nunca el momento;
no te echaré de menos en septiembre,
esta noche solo brillan tus luceros.
Y me la suda mi nombre si tú no me llamas,
si no sabes que existo, si dejaría de mirar el mar en calma
solo para verlo en tus ojitos.
Haces fácil lo sagrado, pero me doy cuenta
de que no duermes a mi lado y el viento se lleva
la tranquilidad que da saber que también
te elegiría mañana.
jueves, 12 de junio de 2025
Hecho con IA (Insomnio y Ansiedad)
I. Insomnio
Se me escapa tu nombre si preguntan por mí,
y no sé si eres la última obsesión o la última oportunidad.
Sé que se callan los demonios, pero no puedo dormir
y hace tiempo que no aparto la vista del mar,
pero lo haría por ti.
Como soltar unos fantasmas para que hielen Madrid,
como dejar mi boca cerca de una orilla de jacintos.
Voy a acostarme entre tu ausencia para no dormir,
sé que si no me miras apenas existo,
yo sí lo haría por ti.
Son tantas vueltas en el jardín que has dejado,
estos días las noches son complicadas;
establecer vínculos, separarnos de estar atados
y que sean tus brazos el sueño de una boca cansada.
Se me escapa una sonrisa si preguntan por ti,
bailan mis dedos como si tu piel se fuese a terminar.
Sé que vuelan los ángeles, pero no puedo dormir
y hace tiempo que nada me llama con tu voz en la ciudad,
pero lo harías por mí.
Como pasar al portal sabiendo cómo será el fin,
como el beso fallido y fugaz que no sabemos dónde llegará.
Voy a acostarme como si estuvieras aquí y no dormir,
sé que con tu cuerpo todo acabaría mal,
pero lo harías por mí.
Son tantas vueltas en el jardín que has dejado
que no hay cuchillo de saliva que lo riegue;
estos días las noches se me han complicado
y solo escribo para que te quedes.
II. Ansiedad
Son historias que nacen al tocarnos
y es que no me sé callar.
Hoy te he visto y el suelo se me ha olvidado,
hoy no te he visto y se me olvida volar.
Es un baile para los sentidos
y una voz que no sabe cantar.
Las heridas malnacidas del olvido
y lo prohibido que no me dejas probar.
El agua que se estanca en un amanecer
y rompe los muebles al naufragar.
Hoy te he visto y los quejidos se han dormido,
hoy no te he visto y se me olvida soñar.
Es la ambrosía para mi sed
y tú tan guapa como estarías al despeinar.
La quietud del alma que se sabe a tu lado y bien
y lo malo que te llevas solo con pisar.
El prado sin primavera que lo vista
y las flores aburridas de gustar.
Hoy te he visto y no hay abril que me resista,
hoy no te he visto y solo ha sido un día más.
Los clavos del ataúd de los corazones
de los que se han atrevido alguna vez a amar.
El tiempo y el espacio que viven entre los roces
que nos daríamos si lo fácil no muriese al callar.
Las ventanas rotas por si la noche se queda corta
y las esquinas llenas de ropa y cristal.
Hoy te he visto y el tiempo era un reloj sin horas,
hoy no te he visto y si se acaba todo me daba igual.
La mañana que separa borrachos y amantes
del miedo de la vida y del miedo a no verte más.
Una fosa pequeñita para las palabras sin mencionarte
y el nudo para que se ahorquen las hijas de la ansiedad.
III. Sertralina
He dejado de sentir para empezar de nuevo,
mejorar en lo del miedo, empeorar en lo de huir.
Y mirarte como se miran las cosas importantes,
como si llevases en la piel el brillo de mil mares
He buscado las pastillas para seguir adelante,
mejorar en lo de hablarte, empeorar en la autoestima.
Y mirarte como se miran las cosas importantes,
como si en tus ojos también hubiese mil mares.
He dejado de mentir para volver a empezar,
mejorar nuestra verdad, empeorar solo para mí.
Y mirarnos desde fuera como si fuésemos importantes,
como si llevásemos en la piel la sal de mil mares.
He dejado de sufrir para vivir a tu altura,
mejorar de la locura, mejorar en lo de vivir.
Y mirarte como se miran las cosas importantes,
como si llevases en la piel el sabor de mil mares.
miércoles, 21 de mayo de 2025
(Nueva) Nueva Alderaan
He vuelto a ver Parthenope,
fue todo tan bonito que solo pudo acabar mal.
Cansado de escuchar los pasos de quien no va a volver
mientras los astros, azules, no dejan de tiritar.
He vuelto a mirarme los zapatos,
hasta el olvido se acuerda de ti a veces.
Duele menos romper a tiempo que un adiós aletargado,
pero hubiese muerto por un ratito más entre tus dientes.
Y hoy en la (Nueva) Nueva Alderaan solo hay un sol atardecente.
Un sol que no se atreve a salir, una luna que no acaba de
caer;
el disparo rápido y mortal de la Estrella de la Muerte
como fue verte en abril, como fue no volverte a ver.
No dejo de escuchar Lento Ternura,
fue todo tan malo que supe sacarle brillo.
Cansado de que la cama cada vez sea más dura
mientras amo el daño y olvido el provecho estando difunto y
vivo.
No dejo de mirar hacia la puerta,
a veces se olvidan de ti hasta los recuerdos.
Duele más verte de lejos cuando has estado tan cerca
que me hubiese muerto por un ratito más entre tus huesos.
Y hoy en la (Nueva) Nueva Alderaan solo hay un sol atardecente.
Un sol que no se atreve a morir, una luna que no acaba de
perecer;
el disparo agónico y mortal de la Estrella de la Muerte
como fue verte salir, como fue no verte volver.