Queríamos cambiar el mundo
pero no pudimos. Yo no lo intenté,
tú sólo me besaste, y en un segundo
vimos que lo hiciste amanecer.
Dejaste de darme de beber
al no besarme. ¿Y la saliva?
Te la llevaste y me sequé,
al acercarte me diste la vida.
Después de aquella pequeña muerte,
todo había mejorado.
Sólo necesité tenerte a mi lado.
Esa explosión de bocas y suerte
trajo todo el morado
y lenguas con sentimientos inocentes.
Tuve que morir para hacerlo mejor,
y lo haría otra vez por ti,
así que sigue soltando besos de amor
y hagamos de nosotros un mundo feliz.
Rompamos las flechas y las cadenas
que ya no hay quien nos mate,
queramos menos con la cabeza
y más con lo que late.
Después de aquella pequeña muerte,
teníamos todo el tiempo,
nos fallaron los miedos.
Esa explosión de bocas y suerte
enredó nuestros cabellos
y nuestros cuerpos siguieron la corriente.
Que todo sea tan bueno,
que no estemos muertos,
que sea sólo un sueño,
y cuando despertemos
vuélveme a besar/matar.

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