Salté un muro con el único miedo de no volver,
sin importar las brujas, sólo desaparecer.
No me sirven tus ojos si al mirarnos
no nos entendemos, si me estoy ahogando.
No sé qué hago aquí ni cómo he llegado,
creo que me trajo un pirata volando
y desde aquí, te veo temblando.
Me pides que vaya a buscarla,
si es por amor, no hará falta encadenarla.
Me seguirá al son de los rayos chocando
contra nuestras espaldas.
Se cayó la estrella y la fui a buscar
para irme a encontrar
con las farolas de tu barrio.
Y ahora que voy de morado
ya sé de qué color pintar
lo que no hemos borrado.
Fuimos todos a una siguiendo su estela,
quién se encontró una luz, quién una vela.
No me sirve vivir contigo ochenta años
si más que reír, siempre estoy llorando.
Ya no sé quién soy ni cuál es mi suerte,
seguro que darle por culo a la muerte
y que se olvide de nuestras caras.
Si quiere llevarnos se va a encontrar de frente
con una lluvia de espadas
que va a hacer temblar toda una ciudad
y después nosotros la cama.
Se cayó la estrella y la fui a buscar
para irme a encontrar
con las farolas de tu barrio.
Y ahora que voy de morado
ya sé de qué color pintar
lo que no hemos borrado
y que hoy he recordado
tal vez por tu ausencia,
tal vez por mi carencia
o mi apetencia al pasado...
Pero no quería estar allí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario