martes, 16 de junio de 2020

Odi et amo [personal, 2020]

Quisiera recordar que los besos son para siempre,
que quizás no sé decir que no, que a veces dueles.
Quizás no se encuentran porque muere una mirada,
que te he vuelto a escribir, que me ha dado la madrugada.

Quisiera borrar lo que echan atrás la punta de mis dedos,
quizás hablo demasiado, lucho poco y solo lo sabe el cielo.
Que quizás suene triste pero no importa si es bonita,
que a veces tengo miedo y me mata si no me necesitas.

Hace tiempo que acepto vivir con el recuerdo,
y acepto que viviré sin recuperar el tiempo perdido;
siento mucho decir que lo que me quiero
es lo que odio el haberte querido.

Quisiera no saber el sabor del dolor en la boca,
que quizás llegó por la alegría pero pudre lo que toca.
Quizás espero que este cavilar no sea el enemigo,
que decirme que no puedo más es morirse estando vivo.

Quisiera borrar cada palabra, lengua y hasta un corazón,
que cada verso es darnos eternidad y solo la quiero yo.
Que quizás cuando lo necesite sacaré todas las fuerzas,
que esto solo lo arregla el tiempo pero que nunca llega.

Hace tiempo que acepto vivir con el veneno,
y acepto que viviré sin recuperar el tiempo perdido;
siento mucho decir que lo que me quiero
es lo que odio haberte conocido.

Quisiera gritar todo lo que nunca nos podrán quitar,
que serían cuchillos para el alma, que no sé si sangrará.
Quizás a veces pienso en el terremoto que fueron los cuerpos,
que me descubro perdido, que en la soledad hay eco.

Quisiera hablar cada noche del renacer del sufrimiento,
quizás a veces en belleza, quizás a veces en infierno.
Que tan oscuro veo que las estrellas también duermen solas,
quizás también han perdido un sol, quizás por el vicio la ropa.

Hace tiempo que acepto vivir del recuerdo,
y que acepto vivir sin recuperar el tiempo perdido;
siento mucho decir que lo que me quiero
es lo que odio habernos vivido.

Quisiera volver a contemplar el mar desde esa orilla,
que es donde rompen los sueños, que es porque me miras.
Quizás, tal vez, no sé, vivir sean encuentros y despedidas,
que quizás desde allí me vean libre,
que quizás desde aquí las rejas me lo impidan.
Quisiera volver a robar de tus manos esa espuma tan sucia,
que es donde se queda la sal de los planetas que habitas.
Quizás, tal vez, no sé, curarse sea puro dolor,
que quizás desde allí me vean en la arena,
que quizás desde aquí puedo jurar que estoy mejor.

Hace tiempo que acepto vivir con el recuerdo,
y acepto que viviré sin recuperar el tiempo perdido;
siento mucho decir que lo que me quiero
es lo que odio el haberte querido.




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