El Mar, el Cielo, y Tú.
Eso era todo lo que necesitaba. Fue verte y cantarte. Regalarte flores. Bailarte. Pasear por la playa. Todo el mundo estaba vacío y sólo estábamos nosotros. Y sólo sonaba eso. Nosotros. Y de vez en cuando el eco del mar en el cielo, pero sobre todo, tú.
Te cogí de la mano y te lo pedí mil veces. Sin ti me doy por vencido. Si no me llevas tú, nos llevará el viento como a las hojas. Y volaremos, y verán que nuestro amor es más claro que el sol. Por eso de digo que me lleves al corazón. Llévame.
¿Cómo no voy a querer que me lleves? Vivir sin ti es una condena, un castigo. No se podría sufrir en silencio. No hay mentiras entre nosotros. Por eso te digo que te quiero como a nadie había querido. Y si un día pasase algo, tranquila, serás inolvidable. Mi sueño prohibido.
Gracias. Llegar a tu lado fue una bendición. Y todo el camino esa extraña canción “laram – lara – lara – laram”. Y da gracias a los caminos, a tus brazos ocultos, a tu cuerpo. Tuve que perderme pa' llegar a tu lado. Me alejé. Gracias a tus manos por aguantarme.
No quiero la vida sin ti. ¿Qué me has hecho? El corazón deshecho. Y yo cantando la chacarera de un triste. Guitarra y lágrimas. No hay remedio para curar el alma. Sólo sonreirá cuando te mueras. ¿Me odias por decir esto? Ódiame. Si tienes piedad lo harás. Pero ya sabes, si me odias es porque me quisiste, eso dice la experiencia. Vete humilde y orgullosa, en la fosa estaremos igual.
No lo entiendo. Necesitaré otra vida para hacerlo. Pervivirá mi humildad antes de reprochar. Mejor morir. Llámame licenciando cantinas, el mulato. Esta noche voy a olvidarte. Ponerme traje, zapatos. Voy a vacilar al pueblo, de fiesta. Voy a enamorar a la más linda.
- Estás viejo- dices tú.
Delante de un vaso me doy cuenta de mi infelicidad. Las estrellas me iluminan al revés. En el fondo del vaso de licor está la traición de una mujer. Y así seguiré. Bebiendo. Lo escribiré en mi diario, me llamarán el solitario. Así voy por el mundo. Nadie me quiere. Cualquiera se muere. Más beber, que se haga el mar de aguardiente para ahogarme borracho.
Esta noche es mía.
Ánimas, que no amanezca. Mi cuerpo puede más. Sin dudas y sin reproches, que el mundo ahí se queda. Así encontraré los brazos de mi amada. Que no amanezca ni se haga de madrugada. Viviré a lo grande. Sentiré esa pasión tan inmensa que no me cabe en la sangre. Ya mañana con la resaca pediré que me lleve la tristeza. Puedo soportar el recuerdo de tu amor poco a poco y trago a trago. Me daría vergüenza ver que el odio y el veneno del rencor me ganaron.
Pero algo tiene que cambiar, pronto llegará el día de mi suerte, y espero que antes de mi muerte. No puedo escapar de esta realidad y necesito esa suerte. Sólo. Esperando que el destino no me vuelva a traicionar. Me martirizo, no puedo fracasar, seguro que mi suerte cambiara, pero ¿cuándo será?
…
Te vuelvo a hablar. Vaya sensación. Hemos cambiado, somos más viejos. ¿Que fue de los viejos amores? Son cosas olvidadas. Con la mirada nublada, veo la soledad en nuestras vidas, que abren heridas al corazón. Tu voz es triste al evocar tiempos mejores. Da igual lo que luchen por separarnos. Nuestro amor es tan grande... la muerte nos espera, juntos. La tumba será el final, o no, porque hasta ahí te seguiré amando. Si te dicen que no te quiero. Mienten. La tumba nos espera. Juntos.
El cielo está dentro de mí.
En paz, descansando en la sierra. Muerto. Me iba sin moverme. Era tan inmenso el lugar que de mirar y mirar me olvidé de mi mismo. Quizás la soledad sabe si andaba buscando el cielo, o eso respondí. Está dentro de mi, junto al infierno. En la cara la sonrisa (luz) y en el corazón la cruz (sombra). Para encontrar el cielo, busca dentro de ti.
Solitario me puse a caminar. Por fuera nada buscaba, pero por dentro, quizás.
"Puedes contar las pupilas que siempre tienen al sexo. La simetría no tiene cabida cuando la luz es veneno... ¿Quién pudiera ser canción a pleno viento?"
ResponderEliminarTremendo!
Anónima comes back