Yo: Mira, ¿ves ese árbol?
Tú: Sí, lo veo. Grande, fuerte. Un árbol.
Yo: Pues para que ese árbol sea fuerte necesita muchas
cosas.
Tú: Me imagino...
Yo: Agua, para las raíces, para que crezca fuerte. Una
tierra fértil para crecer y mantenerse. Luz del sol. Y de igual
manera que el árbol necesita cosas, las cosas también necesitan del
árbol.
Tú: Lo sé, no es un árbol simplemente.
Yo: Algunos insectos, larvas, necesitan de su corteza, o lo
que hay debajo de ella. Las aves necesitan sus ramas para hacerse
nidos, para posarse... Algunos animales necesitan el árbol como
hogar. Nosotros, las personas, necesitamos que el árbol realice la
fotosíntesis. También desgraciadamente necesitamos la madera, por
lo que hay que talar árboles. Tanto animales como personas
necesitamos frutos para alimentarnos. Ya ves, igual que el árbol
recibe, el árbol da.
Tú: La naturaleza es así. Por cierto, ¿a qué viene todo
esto del árbol?
Yo: A que eres mi amiga, y si uno de los dos necesita agua,
un lugar donde apoyarse, un rayo de luz que le dé esperanza, nos lo
vamos a dar mutuamente.
Tú: Oh...
Yo: También puedes usar mis brazos como hogar o mi aliento
para respirar. Siempre que estemos juntos, tendremos que estar
dispuestos tanto a dar como a recibir. Es la amistad. NUESTRA
amistad.
Tú: Gracias.
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