Sabemos que ese día llegará,
el cisne tenía que morir.
La música de tus pies se parará,
llorará el arlequín.
Marzo se morirá,
no sabrá de qué color es abril.
Vasos y ceniceros se llenarán,
verás golondrinas partir.
Cupido no se correrá,
su madre estará febril.
Los ojos se cerrarán,
la boca no se querrá abrir.
Manos se descolgarán,
el suelo las verá venir.
Intentaremos no pensar,
sólo saldrá serrín.
La gente se preguntará
qué coño ha pasado aquí.
Lo que siempre pasa,
que eso del amar
son cuatro letras
y tienen fin.
La gente me rodeará
y mientras lloran, dirán,
aquí ha muerto un hombre solo,
como solo fue su vivir.
Aquí yace un corazón roto,
como roto fue su dormir.
Aquí descansa el cuerpo de un loco
como loco fue su soñar,
que creyó que el amor era para todos,
pero todos eran los demás.

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