No querías ser ella y eres;
te conozco tan bien
que apenas podría decir si me quieres.
La tercera musa que huye,
cortando al bies esta piel,
solo una gota más que se diluye.
Te odio pero estoy aprendiendo a mentir,
tanto que entre cada palabra
no tengo casi tiempo para vivir
y como dice Zahara:
"¿Qué voy a hacer con todos los abrazos que hice a medida para ti?"
No querías caerte y tropiezas;
te conozco tan bien
que apenas podría saber dónde va cada pieza.
Ibas a ser mejor que una más,
la casa para dormir y que ensucié
con todas las letras que creí que eran de verdad.
Te quiero pero se me está olvidando mentir,
tanto que entre el pecho y la espalda
no hay nada que se acuerde de latir,
y como dice Zahara:
"¿Cuándo volverás a ser quien conocí?"
Como dice esa frase triste y macabra:
"¿Qué voy a hacer con todos los abrazos que hice a medida para ti?"

No hay comentarios:
Publicar un comentario