domingo, 27 de octubre de 2019
Porque me hieres
Tú soltaste la cuerda, yo me até más fuerte.
Si iba a ser el último beso, lo habría dado para siempre.
Avive el seso las pesadillas del que duerme
por sufrir yo la condena del crimen que tú cometes,
que todo esto sucede porque me hieres.
Me clavo en las espinas mientras tú floreces.
Te hubiese dibujado si esas iban a ser las últimas miradas.
Me desentraño de otros daños para que te quedes
y estiro mis brazos por si al arraigar te salen alas,
que todo esto sucede porque me hieres.
Tú nadaste las lágrimas, yo me ahogo cuando crecen.
Me hubiese desollado las manos en las últimas caricias.
A cualquier cosa lo llaman ser diosa pero tú bebes
y crecen los mares pero naufrago en mil islas,
que todo esto sucede porque me hieres.
Tú soñabas despierta y a mi esta realidad me enloquece.
Te encendería el infierno con tal de que no sea tu último aliento.
Henchidos los pulmones por los empujones del que muere
y quiere vivir sabiendo que es mejor eso que ningún sentimiento,
que todo esto sucede porque me hieres.
Me voy haciendo de aire al caer para que tú vueles.
Si iba a ser el último mordisco te hubiese arrancado la piel.
Giman de eco las paredes que vieron cómo me quieres,
encadenados, siendo pecado y salvación a la vez,
que todo esto ya no sucede porque me hieres.
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