domingo, 17 de noviembre de 2019

Como en los poemas esos


Te la pasarás viniendo
como viene la luna roja en Lorca;
siendo el sueño para los desvelos,
el botón que vuela de la camisa rota.
Me la pasaré bebiendo
para venir de grana y oro;
temblando en tus mejillas los riachuelos
que mueren con la noche de tus ojos.

Sin estribos ni riendas,
el alborozo de tu pelo en mis yemas.
Quedarme como el musgo en las piedras,
mojarme en la fuente de tus piernas.

Me las pasaré afilando,
que no traen nada bueno, los puñales;
siendo su hoja el espejo destrozado
donde se reflejan siete anillos y collares.
Te las pasarás corriendo
como un toro y como el agua que nunca nace;
que eres preciosa y yo solo el viento
que te llama antes de que los gallos canten.

Sin jinete y desbocado,
pero esta vara de mimbre para azotar tu campo.
Quiero ser la sangre sin heridas de tus labios,
el sol de un cielo del que te has escapado.














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