lunes, 8 de noviembre de 2010

Con la voz ronca.

No hay más estrellas en el cielo que gotelé en mi habitación
Unas que me iluminan por la noche y otras que me agujerean el corazón
Y lo coso, con los hilos de tu saliva, para cicatrizar las heridas
Y para que no me duela, lo hundo en toda tu mierda

Y fuego a fuego se ha hecho el suelo y las quemaduras me cubren el cuerpo
Me apago con una copa que escuece menos que el alcohol
Que no me mancha la ropa, si no la cubre el sonido de tu voz
Que todo lo que me pasa, es reflejo de tu odio en mi habitación

Y agárrate la melena morena, que los sueños te despeinan
Y las pesadillas traicioneras nunca esperan
Y estira las mejillas mi niña, que no quiebre tu sonrisa
Cada despertar solo es un día más

No hay más lunas en el cielo que la que te regalé yo
Recuerdo que con la tontería me respondiste con el sol
Y tu cerebro de los cojones, puso nubes a trompicones
Envidioso, celoso, harto de aguantar las bobadas de tu corazón

Y hielo a hielo se ha hecho el techo, que no quema como el fuego
Pero me jode el invierno que ha llegado a cualquier rincón
Con la voz ronca no hace más calor, que el que daría tu cuerpo bajo mi edredón
Que todo el tiempo que pasa, me mata al no verte más

Y agárrate la melena morena, que los sueños te despeinan
Y las pesadillas traicioneras nunca esperan
Y estira las mejillas mi niña, que no quiebre tu sonrisa
Cada despertar solo es un día más

Con la voz ronca y los hilos de tu saliva, enhebramos unas sábanas
Y con tu saliva en mi voz ronca nos levantamos por la mañana
No te despeinan las pesadillas pero sonríes al despertar
Te he estado vigilando toda la noche, para verte un día más

Y agárrate la melena morena, que los sueños te despeinan
Y las pesadillas traicioneras nunca esperan
Y estira las mejillas mi niña, que no quiebre tu sonrisa
Cada despertar solo es un día más

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