sábado, 20 de noviembre de 2010

Y si nada sale bien [1].

Volveré a empezar de cero.

-          ¿Sabes? Me gustaría que siempre fuese julio de noche
-          ¿Por qué?
-          Ya lo sabes.

Y empezaron a andar. Su amigo no quería seguir con el tema, así que hablaron de cosas más banales.

-          Tronco, las camas vuelan.
-          Lo se, el mundo de los sueños es una isla, y los barcos están muy desfasados.
-          Pues sí. Hay que tener cuidado y saber conducirlas, una vez casi me choco contra una bandada de cocodrilos voladores.
-          Esos son los mejores sueños, dignos de un cuadro de Dalí. Apuesto a que mis topos con bazooka los derribarían sin problema. Si el cocodrilo fuese a atacarles desde arriba, se ocultarían en algún túnel.
-          Puede, pero a lo mejor no los verían, los topos son cegatos perdidos.
-          Mmm… sería una batalla espectacular. Al menos no soñamos con unicornios.
-          Ni con dragones.

Entraron en una tienda a comprar algo de beber. La gente los miraba, y era normal. No eran los típicos chicos que te podrías encontrar por un barrio como el suyo. En cierta manera eran elegantes, un par de dandys adaptados. Empezaba el invierno, y el sol frío les daba en la cara mientras caminaban.

-          ¿Y con esta qué tal?
-          ¿No querías cambiar de tema?
-          Sí, pero no se me ocurre nada.
-          Pues ya sabes. Julio de noche, era lo mejor. Y ahora… ahora si nada sale bien, volveré a empezar de cero.
-          Como siempre pues.
-          ¿Y tú qué?
-          Pues ya sabes. Un poco de allí, otro poco de allá. A veces pienso en sentar la cabeza, pero no tengo mucho tiempo libre. Parece mentira el presente que ocupa el futuro eh.
-          Sí, tienes razón. Apuesto a que los topos y los cocodrilos no tienen ese problema.
-          Es lo que tiene ser sueño. ¿quién te dice a ti que nosotros no somos un sueño? Además el sueño de un hijo de puta.
-          Pero que muy hijo de puta. Ya podría soñar que nos pasa algo bueno, y no que tengamos que estudiar y demás.
-          Si por ti fuese, vivirías siempre sintiendo, te alimentarías de ella, respirarías de su perfume, ya sabes, cursiladas de esas.
-          Sí, pues tú vivirías de sexo y libros.
-          ¿Para qué más?
-          Mmm… tienes razón. Cuidado.

Un enorme trozo de edificio se desplomó a su lado. Y de repente todo se volvió en blanco y negro. Todo se derrumbaba a su alrededor, y los vagones del metro aparecían saltando, emergiendo desde la profundidad de las calles, como serpientes marinas en medio del agua. Sin embargo a ellos no les pasaba nada, y seguían caminando tranquilos.

-          Si antes lo dices, antes pasa.
-          ¿Somos sueño? ¿Y quién puede soñar una estupidez así?
-          No sé, pero esto en julio no pasaba.
-          Nada sale bien.
-          Habrá que empezar de cero.

Mientras, en el mundo real, un cocodrilo volador intentaba dormir. Y lo que provocaba el derrumbamiento de su sueño, no eran más que bazookazos lanzados por su eterno rival, el topo.

2 comentarios:

  1. espero que sigas igual de loco siempre para dejarnos perlitas de estas

    ... y que vulevan las noches de verano, joder.

    hay 4 partes más, no?

    (ésto es púrokoip, ya sabes.. jaja :D)

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