martes, 15 de septiembre de 2015

La voz popular

Que alguien calle a la voz popular,
no sabe de amor, no sabe de amar.
No se ve capaz de caminar
ni de remontar un río,
¿qué mundo podría soportar?
Sus hombros no son míos,
en los míos te puedes quedar,
en todo su griterío
te puedes quemar.
Y adiós a tu piel blanca
en la que me gusta deslizar
los labios, la lengua,
pero que por dios no sea
la lengua popular,
que no sabe de amor, no sabe de amar.
No se ve capaz de soplar
hasta apagarte un sol,
besan por besar
sin saber cómo es una unión
entre almas enamoradas,
manos encadenadas.
Que alguien mate a la voz popular,
sólo sabe gritar para aparentar
que te quiere bien,
pero no sabe que cien
montañas subiría
y bajaría
y volvería a subir
sólo por verte sonreír.
¿A fin de qué?
¿Sólo por un beso?
Te los compro al peso
y los guardo en una bolsa
que nunca ha de encontrar
la voz popular.
Temporada incultural,
¿y la sangre
que nos iba a pintar?
Siempre
se pierde.
Siempre
nunca sabe
que no hay nada más bonito
que dos cuerpos unidos
pintados,
yo me pido el morado
y tú el color de mis sueños,
que es el que sé colorear
con mis dedos.
Pero para un trabajo fino,
aquí está el soñador profesional,
no cojas un número al azar
y no tengas la mala suerte
de soportar hasta la muerte
a la voz popular.
Que podemos ser únicos
en nuestra especie:
una pareja que se quiere
hasta después de septiembre.


1 comentario: