A cualquier cosa le llamabas libertad,
primero estar a mi lado,
luego a no verme nunca más,
pero siempre me veo implicado.
No pasa nada, cualquiera se puede equivocar,
como hice yo contigo, o tú conmigo,
pero vaya error más dulce que nos fue a enseñar
que cuando algo sale mal, puede ser más bonito.
Perdón, no te había visto,
no sabía que me leías.
Apenas existo,
apenas te quería.
A cualquier cosa le llamábamos arrasar,
quemar todos los garitos,
follar para acabar,
pero siempre mandaban los gritos.
No pasa nada, cualquiera sabe que la diversión se acaba,
como me dejo llevar después de ser río.
Matarnos cada vez que se nos antojaba,
morirnos fue lo que nos quedó más bonito.
Perdón, no te había visto,
no sabía que me leías.
Apenas te escribo,
apenas todos los días.

Nosotros de leerte no nos aburrimos
ResponderEliminar