Yo: Mira, ¿ves ese árbol?
Tú: Sí, lo veo. Grande, fuerte. Un árbol.
Yo: Pues para que ese árbol sea fuerte necesita muchas
cosas.
Tú: Me imagino...
Yo: Agua, para las raíces, para que crezca fuerte. Una
tierra fértil para crecer y mantenerse. Luz del sol. Y de igual
manera que el árbol necesita cosas, las cosas también necesitan del
árbol.
Tú: Lo sé, no es un árbol simplemente.
Yo: Algunos insectos, larvas, necesitan de su corteza, o lo
que hay debajo de ella. Las aves necesitan sus ramas para hacerse
nidos, para posarse... Algunos animales necesitan el árbol como
hogar. Nosotros, las personas, necesitamos que el árbol realice la
fotosíntesis. También desgraciadamente necesitamos la madera, por
lo que hay que talar árboles. Tanto animales como personas
necesitamos frutos para alimentarnos. Ya ves, igual que el árbol
recibe, el árbol da.
Tú: La naturaleza es así. Por cierto, ¿a qué viene todo
esto del árbol?
Yo: A que eres mi amiga, y si uno de los dos necesita agua,
un lugar donde apoyarse, un rayo de luz que le dé esperanza, nos lo
vamos a dar mutuamente.
Tú: Oh...
Yo: También puedes usar mis brazos como hogar o mi aliento
para respirar. Siempre que estemos juntos, tendremos que estar
dispuestos tanto a dar como a recibir. Es la amistad. NUESTRA
amistad.
Tú: Gracias.
martes, 21 de agosto de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
Chicharra.
Dame las horas que ya no te importen
Que cuando llega el momento señalado
No queda sitio en el tren, así que a galope
Camino a las piedras y al musgo rescatado
Que es el lecho de los bichos y lombrices
De tijeras, de hadas, de duendes y perdices
El cerco de mi puerta ya me queda pequeño
No me caben las manos, me doy en la cabeza
Y juntitos se van, los deseos y los sueños
Para terminar arañados en la maleza
Que es donde cantan la chicharra y el grillo
Y crecen laureles, romeros y tomillos
Tu tormenta en la garganta azota mi barco
Que se hunde en las entrañas y amasijos
Donde ni un marinero vestido de blanco
Termina gritando al señor que está vivo
Que es donde se revuelven mis tripas y pecho
Y me trago y vomito todos los te quieros
La piel de una fruta áspera como el infierno
Nunca duele más que una espina de rosa
Que se abre camino en la piel del invierno
Para respirar el aire que hay entre las rocas
Que es donde me engancho para no seguir
Se queda mi cuerpo, mi pelo, mi boca y tu carmín.
Que cuando llega el momento señalado
No queda sitio en el tren, así que a galope
Camino a las piedras y al musgo rescatado
Que es el lecho de los bichos y lombrices
De tijeras, de hadas, de duendes y perdices
El cerco de mi puerta ya me queda pequeño
No me caben las manos, me doy en la cabeza
Y juntitos se van, los deseos y los sueños
Para terminar arañados en la maleza
Que es donde cantan la chicharra y el grillo
Y crecen laureles, romeros y tomillos
Tu tormenta en la garganta azota mi barco
Que se hunde en las entrañas y amasijos
Donde ni un marinero vestido de blanco
Termina gritando al señor que está vivo
Que es donde se revuelven mis tripas y pecho
Y me trago y vomito todos los te quieros
La piel de una fruta áspera como el infierno
Nunca duele más que una espina de rosa
Que se abre camino en la piel del invierno
Para respirar el aire que hay entre las rocas
Que es donde me engancho para no seguir
Se queda mi cuerpo, mi pelo, mi boca y tu carmín.
jueves, 9 de agosto de 2012
La bella y el ser extraño.
Estaba deseando llegar a casa, había sido una noche de fiesta agotadora. Salió del metro y ya hacía frío, se notaba por el vaho que le salía de la boca. La calle estaba desierta. Vivía a 10 minutos de allí, pero el paseo le vendría bien, estaba un poco mareada, seguramente por haberse bebido hasta las copas que no eran suyas.
Puede que fuese cosa del amanecer o del tiempo, el caso es que empezó a surgir una niebla no muy espesa que dificultaba, aún más, la visibilidad. Ella realmente tenía miedo, y más cuando en su calle, larga y solitaria, se giró y lo vio. Vio algo extraño. Tenía forma humana, pero quizás más alto de lo normal. Alto, con un traje negro, pero la cara... No tenía cara, o no de lejos. Sólo se veía un rosto blanco, liso, sin ojos. Brillaba mucho. No se movía, estaba quieto, a unos 10 metros. Aligeró el paso tanto como le permitieron los tacones y le dejó atrás. Su calle nunca le había parecido tan larga. Se giró y no le volvió a ver.
- ¡Ah! -soltó un gritito cuando volvió la cabeza a su posición original y lo vio entonces. Esta vez más cerca y estirando un brazo. No tenía ojos.
Corrió en dirección contraria a su casa. Se le rompió un tacón. No le preocupaba cómo llegar luego, sólo quería escapar de eso. La niebla cada ver era más espesa y la calle cada vez más vacía. Se escuchaba una respiración que no era la suya. Algo le agarró del hombro, tirando de su abrigo negro. su brazo era larguísimo. Empezó a sollozar mientras el ser extraño se acercaba. Tenía boca.
- Ven... conmigo...
- ¿Dónde? ¡No por favor!
- Donde... alguien me... me... quiera...
Ella le miró de manera distina. Ya sabía que no tenía ojos, pero donde debían estar había una curvatura triste. Dar miedo debía de ser triste. Esa cosa se veía tan solitaria que despertó la compasión de la chica, que le agarró la mano huesuda, aún temblando y con lágrimas en los ojos.
Una brecha oscura se abrió en la nada detras del ser, y se hacía más grande mientras el ser y la chica, atraída por su misterio y sus poderes, se abrazaban. Ella apenas le llegaba por la cintura y en la cara del ser se dibujó una sonrisa maléfica.
- Ven con... nosotros... -se escucharon voces de niños por la brecha.
Puede que fuese cosa del amanecer o del tiempo, el caso es que empezó a surgir una niebla no muy espesa que dificultaba, aún más, la visibilidad. Ella realmente tenía miedo, y más cuando en su calle, larga y solitaria, se giró y lo vio. Vio algo extraño. Tenía forma humana, pero quizás más alto de lo normal. Alto, con un traje negro, pero la cara... No tenía cara, o no de lejos. Sólo se veía un rosto blanco, liso, sin ojos. Brillaba mucho. No se movía, estaba quieto, a unos 10 metros. Aligeró el paso tanto como le permitieron los tacones y le dejó atrás. Su calle nunca le había parecido tan larga. Se giró y no le volvió a ver.
- ¡Ah! -soltó un gritito cuando volvió la cabeza a su posición original y lo vio entonces. Esta vez más cerca y estirando un brazo. No tenía ojos.
Corrió en dirección contraria a su casa. Se le rompió un tacón. No le preocupaba cómo llegar luego, sólo quería escapar de eso. La niebla cada ver era más espesa y la calle cada vez más vacía. Se escuchaba una respiración que no era la suya. Algo le agarró del hombro, tirando de su abrigo negro. su brazo era larguísimo. Empezó a sollozar mientras el ser extraño se acercaba. Tenía boca.
- Ven... conmigo...
- ¿Dónde? ¡No por favor!
- Donde... alguien me... me... quiera...
Ella le miró de manera distina. Ya sabía que no tenía ojos, pero donde debían estar había una curvatura triste. Dar miedo debía de ser triste. Esa cosa se veía tan solitaria que despertó la compasión de la chica, que le agarró la mano huesuda, aún temblando y con lágrimas en los ojos.
Una brecha oscura se abrió en la nada detras del ser, y se hacía más grande mientras el ser y la chica, atraída por su misterio y sus poderes, se abrazaban. Ella apenas le llegaba por la cintura y en la cara del ser se dibujó una sonrisa maléfica.
- Ven con... nosotros... -se escucharon voces de niños por la brecha.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Destiño (lluvia de estrellas).
Hoy me gustas, mañana más si estás dispuesta a olvidar
Como yo dejé atrás verde y amapolas
Hoy sólo te quiero hacer feliz si me dejas respirar
Tu aliento añil que mece las olas
Te quiero como quieren las estrellas a la luna
Que la necesitan siempre para salir
Te quiero como quieren la magia tus dudas
Que hoy aparecen como queriendo vivir
Y destiño sin querer de negro tus ojos
Sobre el cobijo de tus sueños rotos
Quien fuese lágrima para nacer de ti
Para besar tu mejilla de color marfil
Qué hago si sólo hay sombras colgando de tu pelo
Y yo sólo quiero ser la que de más luz
Qué hago si tus besos me protegen del viento
Y tu mirada es la alambrada más azul
A mi mano le gustaba ir perdida entre vaivenes
Hasta que la tuya la encadenó
A mi pecho le gustaba tirarse a los trenes
Hasta que tu paso lo arrasó
Y destiño sin querer de negro tus ojos
Sobre el cobijo de tus sueños rotos
Quien fuese lágrima para nacer de ti
Y jurarte que no vuelva a caer por mi, por mi, por mi
Y no te sientas tan pequeña en este espacio
Que yo te haré sentir que eres
La estrella que más brilla en mi cielo solitario
Que estaré esperando a ver si te llueves.
sábado, 28 de julio de 2012
Rascacielos (Verano3).
Planta 24, no estaba mal, aunque yo tenía un poco de vértigo, y no era el único.
No me apetece mucho escribir, así que simplemente quiero dar las gracias a todos mis compañeros de vacaciones por todos los momentos juntos. Gracias a vosotros, aunque hubiese estado en una planta baja, hubiese tocado el cielo, puede que lo consiguiese apilando todas las risas echadas una encima de otra.
Ya se sabe que lo que pasa en Benidorm se queda en Benidorm, y dentro de nosotros para recordarlo todo un año hasta que llegue un verano nuevo y las borre como la vida borró a tenacitas de sus filas. Adiós compañero crustáceo.
Perdón por no esforzarme mucho, es que quería escribiros de tranquis. Un abrazo y gracias por todo.
PD: He vuelto con todos mis bañadores.
PD2: El Pretty Woman estaba cerrado!!!
PD3: Hubo fucking doggy style y nueva técnica con la silla.
No me apetece mucho escribir, así que simplemente quiero dar las gracias a todos mis compañeros de vacaciones por todos los momentos juntos. Gracias a vosotros, aunque hubiese estado en una planta baja, hubiese tocado el cielo, puede que lo consiguiese apilando todas las risas echadas una encima de otra.
Ya se sabe que lo que pasa en Benidorm se queda en Benidorm, y dentro de nosotros para recordarlo todo un año hasta que llegue un verano nuevo y las borre como la vida borró a tenacitas de sus filas. Adiós compañero crustáceo.
Perdón por no esforzarme mucho, es que quería escribiros de tranquis. Un abrazo y gracias por todo.
PD: He vuelto con todos mis bañadores.
PD2: El Pretty Woman estaba cerrado!!!
PD3: Hubo fucking doggy style y nueva técnica con la silla.
viernes, 13 de julio de 2012
Pedradas al agua.
Por qué sólo tú puedes cortar el
viento
Por qué en tu magnífico altar
No hay escaleras para subir a verlo
Y empujarte hacia atrás
Para empaparte en el cieno
Por qué sólo tú puedes soplar las
hojas
Por qué sólo en tu hablar
Sueltas palabras que mi alma cortan
Y la hacen marchar
Para dejarme a solas
Por qué sólo tú puedes romper el
papel
Por qué son tus regalos
Los que estás tirando contra la pared
De nudos y lazos
Para echarlos a arder
Son…
Pedradas al agua, hachazos al árbol
Gotas que salpican a troncos lejanos
Cuando habla tu lengua, cierran mis
orejas
Si tú gritas, también yo gritaré
Por qué sólo tú puedes besar el aire
Por qué atacas sin espada
Creyéndote mejor que nadie
Y no aguantar nada
Que mi boca te calle
Por qué sólo tú, a cara de malo
Por qué en tus diablos ojos
Toda la mierda sale de tus labios
Y te quedas solo
Así sean muchos años
Son…
Pedradas al agua, hachazos al árbol
Gotas que salpican a troncos lejanos
Cuando habla tu lengua, cierran mis
orejas
Si tú gritas, también yo gritaré.
Como estoy un poco en sequía he rescatado esto de hace un año aprox.
lunes, 2 de julio de 2012
Arde Valencia.
Me enteré porque salí de la playa, después de jugar al balón, no sé con seguridad quién estaría entre olas y risas, pero Matias, Alessandro, Antonio, Mario, Matteo... esos nunca faltan. De vez en cuando se sumaba Ramiro cuando no estaba con Barbi. Jessi, Carmen, Ariadna, Manu y Antonio... Francesca y Elisabetta iban a ratos, igual que Violeta, Valeria, María, o Alba y María alguna vez que otra, en esos chicos vs chicas. Todo muy divertido. Pero el caso es que salí, con los buenos recuerdos guardados, y estaba todo muy nublado, pero eso no me llamó la atención. Llegué a la toalla y pregunté enfadado que quién había fumado encima de ella. Entonces vimos que todas estaban igual. Nos enteramos más tarde que había un incendio y tal. No le di importancia.
Seguí acumulando recuerdos y personas. Las de Ciudad Real, a las que caí muy bien enseguida, sobre todo a Lidia.. Y hasta que me aprendí el nombre de Natalia... A las sureñas tan simpáticas Celia y Raquel (a Celia le gustaba True Blood y todo). Más noches en la playa felicitando a Isa, o haciendo trozos de obras. Ana en la azotea con nata que repartió para todos... Y la primera noche, aún con Maria Luisa ausente, pero conociéndonos todos en el pasillo. Encantadoras Flavia y Lucrezia, siempre tomando el sol. Las noches de brujería en la playa con Elimar. O comentar películas por whatsapp con Sakara, todo muy genial. Era curioso como a medida que crecía nuestra amistad, crecía el incendio a unos kilómetros. El fuego comparado a la pasión futbolística, gracias a la profesora Catia por todo, es más, ya que estamos, gracias a Yolanda también, y por supuesto a Soraya. Que bien se hicieron cargo de nosotros. Pero hablando de pasión, también hay que recordar a Cea y a Anais. Y bueno, no quiero hablar de otros rollos.
Esto no es un agradecimiento a todos los que habéis hecho posible todo (o un poco sí), porque tendría que mencionar a Charo y Amparo del domus, y por supuesto a Jose Luis y Gemma. No es un agradecimiento, es simplemente contar que fui con unos amigos y volví cargado de sabiduría y por supuesto, no de amigos, sino de una familia.
Arde Valencia porque sin querer la quemamos nosotros, y ni las lágrimas del último día pudieron apagarlas. Lo siento.
Y para todos... Vi volglio bene.
(Si me he olvidado de citar a alguien lo siento, sois muchos y muchos recuerdos)
Seguí acumulando recuerdos y personas. Las de Ciudad Real, a las que caí muy bien enseguida, sobre todo a Lidia.. Y hasta que me aprendí el nombre de Natalia... A las sureñas tan simpáticas Celia y Raquel (a Celia le gustaba True Blood y todo). Más noches en la playa felicitando a Isa, o haciendo trozos de obras. Ana en la azotea con nata que repartió para todos... Y la primera noche, aún con Maria Luisa ausente, pero conociéndonos todos en el pasillo. Encantadoras Flavia y Lucrezia, siempre tomando el sol. Las noches de brujería en la playa con Elimar. O comentar películas por whatsapp con Sakara, todo muy genial. Era curioso como a medida que crecía nuestra amistad, crecía el incendio a unos kilómetros. El fuego comparado a la pasión futbolística, gracias a la profesora Catia por todo, es más, ya que estamos, gracias a Yolanda también, y por supuesto a Soraya. Que bien se hicieron cargo de nosotros. Pero hablando de pasión, también hay que recordar a Cea y a Anais. Y bueno, no quiero hablar de otros rollos.
Esto no es un agradecimiento a todos los que habéis hecho posible todo (o un poco sí), porque tendría que mencionar a Charo y Amparo del domus, y por supuesto a Jose Luis y Gemma. No es un agradecimiento, es simplemente contar que fui con unos amigos y volví cargado de sabiduría y por supuesto, no de amigos, sino de una familia.
Arde Valencia porque sin querer la quemamos nosotros, y ni las lágrimas del último día pudieron apagarlas. Lo siento.
Y para todos... Vi volglio bene.
(Si me he olvidado de citar a alguien lo siento, sois muchos y muchos recuerdos)
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