Hoy no eres la misma que fuiste ayer
Pero quiero que seas la misma de mañana
Vamos a desnudarnos hasta el anochecer
Y vestirnos cuando nos de la gana
Enterré muy hondo los malos momentos
Pero dejé fuera un trocito de alambre
Y por mucho que quiera irme lejos
Estoy enganchado a tus bienes y males
Los días que pasan sin que seamos libres
Sólo son días un poco más perfectos
Grito que poco a poco estaré menos triste
Y pasito a pasito tal vez más loco
Hoy sigo temblado como un flan nervioso
Y se me eriza el pelo como aquel viernes
Una emoción en contra de mi decoro
Y las vueltas de mi anillo contra las sienes
Agarré muy fuerte el vuelo de tu falda
Pero no quité las flores que salen en la piel
Y pensé que no necesito a nadie ni nada
Entonces vi como serán los días y me quedé
Los días que pasan sin que seamos libres
Sólo son días un poco más perfectos
Grito que poco a poco estaré menos triste
Y pasito a pasito tal vez más loco.
martes, 8 de enero de 2013
domingo, 2 de diciembre de 2012
Y si me muero.
Seré ceniza voladora, gris viajero
Una mota de polvo sin peso
Un pequeño rasguño en tu pecho
Será tu vestido negro, raya corrida
Irás sin venda en la herida
Y llorarás allá donde esté mi lecho
Seré un alegre recuerdo, tu sonrisa
Moverte el pelo siendo brisa
Un pequeño susurro nervioso
Será tu mano libre, los dedos sueltos
Que cogen aire echando de menos
Lo que una vez fuimos nosotros
Y si me muero
Que me entierren en Epidauro
Es por mi espíritu griego
Que vive del teatro
Y sólo sabe de dioses viejos
Seré una sombra, hoja de un ciprés
Como siempre he estado a tus pies
Un pequeño siervo de tus besos
Será tu boca, tus labios vacíos
Y que eso no pasaba conmigo
Y chocarás de bruces contra el viento
Seré un alma marchita, que vuela
Que sólo pesan las cadenas
Un pequeño nudo a tu corazón
Será tu mano firme que la sujeta
Y el miedo a que no vuelva
A lo que un día fue mi pasión
Y si me muero
Que me hagan cenizas
Entiérrame en tu cuerpo
Que vive de mi vida
Y no me quiere lejos
Seré un poeta, seré un diablo
Seré tuyo y seré tu barco
Un pequeño viaje al placer
Será tu tristeza, tu llanto
Serás mía y serás de tantos
Lo que un día pude querer
Y si me muero
Que me entierren en tu casa
Es por mi espíritu burladero
Que no sabe qué pasa
Y que por eso muero.
Una mota de polvo sin peso
Un pequeño rasguño en tu pecho
Será tu vestido negro, raya corrida
Irás sin venda en la herida
Y llorarás allá donde esté mi lecho
Seré un alegre recuerdo, tu sonrisa
Moverte el pelo siendo brisa
Un pequeño susurro nervioso
Será tu mano libre, los dedos sueltos
Que cogen aire echando de menos
Lo que una vez fuimos nosotros
Y si me muero
Que me entierren en Epidauro
Es por mi espíritu griego
Que vive del teatro
Y sólo sabe de dioses viejos
Seré una sombra, hoja de un ciprés
Como siempre he estado a tus pies
Un pequeño siervo de tus besos
Será tu boca, tus labios vacíos
Y que eso no pasaba conmigo
Y chocarás de bruces contra el viento
Seré un alma marchita, que vuela
Que sólo pesan las cadenas
Un pequeño nudo a tu corazón
Será tu mano firme que la sujeta
Y el miedo a que no vuelva
A lo que un día fue mi pasión
Y si me muero
Que me hagan cenizas
Entiérrame en tu cuerpo
Que vive de mi vida
Y no me quiere lejos
Seré un poeta, seré un diablo
Seré tuyo y seré tu barco
Un pequeño viaje al placer
Será tu tristeza, tu llanto
Serás mía y serás de tantos
Lo que un día pude querer
Y si me muero
Que me entierren en tu casa
Es por mi espíritu burladero
Que no sabe qué pasa
Y que por eso muero.
jueves, 25 de octubre de 2012
Obligación.
Escribir, escribir, escribir, escribir, escribir, escribir, escribir, escribir, escribir... Inventar, crear, moldear, configurar. Tener ideas, darles forma y plasmarlas. Puede que se me dé más o menos mal, o más o menos bien, hay cosas buenas, hay cosas malas, pero lo importante es hacerlo, porque sino si que no habrá cosas buenas ni malas. Escribir como obligación hacia mi mismo. Me lo debo por haber tenido esa idea. Desarrollarla como sea y ala, dejarla ahí. Si gusta, bien, y si no gusta, pues bien también.
Escribo para mi, y para ti si te gusta, y si te disgusta, tal vez es que no esté escrito para ti, aunque ya lo has leido y ha causado un tipo de sensación en ti, ergo... también está escrito para ti.
Eso me recuerda a...
Había una vez un payaso, con ropa de payaso, zapatos de payaso y hasta maquillaje de payaso. Llevaba un bombín pequeño de color rojo, y debajo una peluca verde. La cara blanca con una enorme sonrisa roja dibujada. Ropa de mil colores y unos increíbles zapatos a juego con el sombrero.
Le encantaba hacer reír a la gente, a los niños, pues era su trabajo. Siempre le aplaudían y se convirtió en un payaso muy reputado. Era un payaso siempre, hasta cuando no estaba trabajando en el circo.
Un día, en una revisión médica le dieron una mala noticia. No le quedaba mucho tiempo de vida, y es que ya era un payaso bastante mayor y las enfermedades encontraron en él un buen lugar para vivir. Pese a todo, tenía que seguir con su trabajo.
¿Cuesta mucho seguir haciendo reir pese a que quieres llorar?
Pues él lo hizo, hasta el día en que murió, siguió regalando sonrisas a las personas. Fue un día, después de una actuación, salió como siempre a despedir a la gente y a hacerse fotos con los niños. Uno de esos niños se quiso hacer una foto con él y le saltó y se le agarró al cuello. El payaso, ya mayor, no era muy fuerte, se mareó y se desmayó. Llamaron a una ambulancia, pero entre toses y vómitos, no llegó al hospital. Ya esa misma mañana se había notado cansado, pero nada que le impidiese ponerse su traje favorito, el de rombos amarillos y morados, con pajarita azul, su sombrero y sus zapatos, y pintarse esa gran sonrisa. Ya en la actuación notó como le flaqueaban las fuerzas en el número del salto a la cama elástica, ya no estaba para esos trotes. Y así fue su final, en una cama, vestido de payaso y sonriendo como un payaso. Y un payaso fue hasta el fin de sus días, haciendo reir y, en el último momento, llorar.
Escribo para mi, y para ti si te gusta, y si te disgusta, tal vez es que no esté escrito para ti, aunque ya lo has leido y ha causado un tipo de sensación en ti, ergo... también está escrito para ti.
Eso me recuerda a...
Había una vez un payaso, con ropa de payaso, zapatos de payaso y hasta maquillaje de payaso. Llevaba un bombín pequeño de color rojo, y debajo una peluca verde. La cara blanca con una enorme sonrisa roja dibujada. Ropa de mil colores y unos increíbles zapatos a juego con el sombrero.
Le encantaba hacer reír a la gente, a los niños, pues era su trabajo. Siempre le aplaudían y se convirtió en un payaso muy reputado. Era un payaso siempre, hasta cuando no estaba trabajando en el circo.
Un día, en una revisión médica le dieron una mala noticia. No le quedaba mucho tiempo de vida, y es que ya era un payaso bastante mayor y las enfermedades encontraron en él un buen lugar para vivir. Pese a todo, tenía que seguir con su trabajo.
¿Cuesta mucho seguir haciendo reir pese a que quieres llorar?
Pues él lo hizo, hasta el día en que murió, siguió regalando sonrisas a las personas. Fue un día, después de una actuación, salió como siempre a despedir a la gente y a hacerse fotos con los niños. Uno de esos niños se quiso hacer una foto con él y le saltó y se le agarró al cuello. El payaso, ya mayor, no era muy fuerte, se mareó y se desmayó. Llamaron a una ambulancia, pero entre toses y vómitos, no llegó al hospital. Ya esa misma mañana se había notado cansado, pero nada que le impidiese ponerse su traje favorito, el de rombos amarillos y morados, con pajarita azul, su sombrero y sus zapatos, y pintarse esa gran sonrisa. Ya en la actuación notó como le flaqueaban las fuerzas en el número del salto a la cama elástica, ya no estaba para esos trotes. Y así fue su final, en una cama, vestido de payaso y sonriendo como un payaso. Y un payaso fue hasta el fin de sus días, haciendo reir y, en el último momento, llorar.
jueves, 11 de octubre de 2012
Hasta luego quizás.
Es un puñetazo revoltoso en la ventana cerrada
Son pájaros mudos que vuelan de desbandada
Es un triste sonar de trompetas sin orquesta
Son cartas vacías antaño llenas de letras
Es un puñal sin huellas en busca de heridas
Son atardeceres de sol y lluvia muy fina
Es una sonrisa al revés que adorna tu cara
Son lágrimas dulces que se tornan saladas
Y tú sin entender que no me he perdido
Es que no te quiero encontrar
No tengo más saltos que vadeen este río
Es que tengo que naufragar
Es un tablón que atranca portales de invierno
Son aleteos y respiración que congelan infiernos
Es un reloj sin pila cuyo tic-tac dice adiós
Son tus latidos que lo movían fuera del cajón
Es una patada a las ganas de pedir disculpas
Son rojas las flores sin nombre de nuestra tumba
Es una guitarra, es un pañuelo y una mano suelta
Son todos los huecos que la mierda rellena
Y tú sin entender que no me he perdido
Es que no te quiero encontrar
No tengo más medallas de contar conmigo
Que te pueda regalar.
Son pájaros mudos que vuelan de desbandada
Es un triste sonar de trompetas sin orquesta
Son cartas vacías antaño llenas de letras
Es un puñal sin huellas en busca de heridas
Son atardeceres de sol y lluvia muy fina
Es una sonrisa al revés que adorna tu cara
Son lágrimas dulces que se tornan saladas
Y tú sin entender que no me he perdido
Es que no te quiero encontrar
No tengo más saltos que vadeen este río
Es que tengo que naufragar
Es un tablón que atranca portales de invierno
Son aleteos y respiración que congelan infiernos
Es un reloj sin pila cuyo tic-tac dice adiós
Son tus latidos que lo movían fuera del cajón
Es una patada a las ganas de pedir disculpas
Son rojas las flores sin nombre de nuestra tumba
Es una guitarra, es un pañuelo y una mano suelta
Son todos los huecos que la mierda rellena
Y tú sin entender que no me he perdido
Es que no te quiero encontrar
No tengo más medallas de contar conmigo
Que te pueda regalar.
sábado, 29 de septiembre de 2012
F.
Se levantó, ya pronto otra vez, volviendo con su antigua amiga "Rutina 1", pues "Rutina 2", que era la del verano, ya empezaba a cansar, y hay que turnarse. Desayuno, ducha... lo típico. Si le sobra tiempo se deja descargando alguna serie para cuando venga de clase, así tiene una excusa para no estudiar. Se musicaliza con sus auriculares baratos y tira para el metro. Tiene dos estaciones cerca, pero el frío le hace ir a la que está más próxima a su casa. Todo esto sin importarle nada, sólo su música y pensando que será de él. En el metro ve mucha gente, pero a saber cuantos son personas. Van vacíos y dormidos, escuchando música como él. Van a sus respectivos trabajos, institutos, universidades... Igual que él, vamos. Hace un trasbordo que le es automático ya, sabe perfectamente donde tiene que ir y en que lugar debe situarse para estar justo en frente de la puerta del vagón. Llega a su destino, se encuentra con gente, compañeros, amigos, y vuelven a la tarea filológica. Puede que la filología no sea una carrera apasionante, que no tenga muchas salidas (que las tiene), que sus prácticas sean aburridas, que gracias a ella nunca volverá a leer un libro de la misma manera que antes. Puede que la filología no sea una carrera concurrida, que siempre sobren plazas en tres grupos que hay, y puede que no esté la gente más guapa, sino llena de frikis devoralibros (algunos). pero la filología es una carrera que, hasta el momento, le hacía vivir como una persona normal, con su rutina no muy desagradable, que puede desayunar, ducharse, ver series, viajar en metro, y sorprendentemente, es una carrera que te enseña a leer. Desgraciadamente, dicen que un filólogo nunca más leerá por diversión, sino que se dará a la tarea de investigador, de descubrir el por qué del autor, de la época, de los cánones. Investigar realmente. Quien sabe si algún día le tocará hacer una reedición de un libro (la mejor de todas). He dicho desgraciadamente, pero... tiene su interés.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Dinero.
Lo de esta noche más que amor
Ha sido dinero encima de la mesa
Pero eso, sabemos, no es lo peor
Sino que no es la vez primera
De besos sucios en basureros
En tu boca y en tu ombligo
Seguro que mañana no me acuerdo
Y tú sólo haces lo que te pido
Caricias y dedos por aquí
Mientras gritas sin saber mi nombre
Lenguas sólo para ti
Hotel Cielo, cuarto ciento once
Da igual hacerlo en una cama
Que en una ducha sucia
Es tu trabajo hasta mañana
Me dijiste “soy tuya”
Lo de esta noche más que amor
Son billetes encima de la mesa
Es tan triste que no hay pasión
Sólo sexo gris entre tus piernas
De embestidas secas y amargas
Debajo de tu ombligo
No serás nadie mañana
Ahora sólo eres un juguetito
Mordiscos en los pezones
Mientras gritas al señor
Lo hace alguien que no conoces
A través de un débil condón
Ha estado bien y ahora que sale el sol
Puedes volver cuando quieras
Tengo más dinero en el pantalón
Y más ganas que una fiera.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Situación.
Esto cada vez apesta más. No se pasa ni dios y yo cada vez escribo menos para el blog. Lo que escribo es muy largo como para ponerlo aquí, y se puede hacer aburrido, aunque va todo de sangre y sexo, que sé que os mola pillines. He estado haciendo recuento de lo que tengo y...
1) Verde y amapolas (primera colección de versos y relatos que tengo por ahí en pdf y que paso a quien quiera by the face)
2) Una puta novela a medio terminar (a ver si para finales de año...)
3) Material en aumento para otra nueva colección sin nombre aún (más seria, con relatos de extensión considerable y versos más maduros, que uno no para de crecer sabes?)
Y claro, llego yo con esta actualización de mierda en mi blog de mierda que no le interesa a nadie, pero bueno, yo me quedo más contento y con todo mejor organizado.
Además, voy a decir unas palabras bonitas sobre el final del verano y el comienzo del curso y todas esas cosas. El verano termina, aunque algunos seguimos de vacaciones (jojojojo), ha estado bien, con sus vacaciones, su calorazo tremendo y sus risas, qué epoca más bonita. Pero no todo en la vida tiene que ser fiesta y diversión. Para eso están las clases, que no digo que nos vengan bien para aprender cosas, porque luego todo eso se olvida o sólo te especializas en una cosa. Las clases, ya sean de instituto, colegio, universidad... vienen bien porque nos vuelven más responsables de cara al futuro, que no podemos seguir siendo niñatos para siempre (aunque estaría bien), así que ya sabéis, estudiad mucho, o al menos intentadlo, y a ser responsables, el verano que viene ya tocará bajarse los pantalones y mear la playa de turno.
Un abrazo gentuza!
1) Verde y amapolas (primera colección de versos y relatos que tengo por ahí en pdf y que paso a quien quiera by the face)
2) Una puta novela a medio terminar (a ver si para finales de año...)
3) Material en aumento para otra nueva colección sin nombre aún (más seria, con relatos de extensión considerable y versos más maduros, que uno no para de crecer sabes?)
Y claro, llego yo con esta actualización de mierda en mi blog de mierda que no le interesa a nadie, pero bueno, yo me quedo más contento y con todo mejor organizado.
Además, voy a decir unas palabras bonitas sobre el final del verano y el comienzo del curso y todas esas cosas. El verano termina, aunque algunos seguimos de vacaciones (jojojojo), ha estado bien, con sus vacaciones, su calorazo tremendo y sus risas, qué epoca más bonita. Pero no todo en la vida tiene que ser fiesta y diversión. Para eso están las clases, que no digo que nos vengan bien para aprender cosas, porque luego todo eso se olvida o sólo te especializas en una cosa. Las clases, ya sean de instituto, colegio, universidad... vienen bien porque nos vuelven más responsables de cara al futuro, que no podemos seguir siendo niñatos para siempre (aunque estaría bien), así que ya sabéis, estudiad mucho, o al menos intentadlo, y a ser responsables, el verano que viene ya tocará bajarse los pantalones y mear la playa de turno.
Un abrazo gentuza!
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